¿Quieres cambiar algo de ti mismo? Aquí tienes 4 pasos para empezar ya.

Querida EXIGENCIA,

Te escribo porque hoy es un gran día para mí. Hoy es el día en que tengo que decirte adiós. Hace mucho tiempo que vives conmigo, si no recuerdo mal, desde que era bien pequeña. Te agradezco mucho tu acompañamiento y constancia, pues me has ayudado a aprender y a superarme en muchos momentos de mi vida. Pero no quiero seguir cargando contigo. Me he dado cuenta que tu presencia me impide que tu compañera VALORACIÓN y la gran deseada AUTOESTIMA, estén más cerca de mí en mi día a día. 

Por todo lo vivido, hoy quiero decirte adiós y gracias.

By Sebastian Picher

By Sebastian Picher

¿Cuántas veces has pensado en deshacerte de aquello que menos te gusta de ti?

¿Lo has intentado alguna vez?

¿Cuántas veces lo has conseguido realmente?

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Yo también soy amarillo (1)

Amarillo

Me siento tranquila, en paz, reconfortada, positiva, feliz, pausada. Sentada frente al ordenador, respirando conscientemente, intento buscar las palabras que expresen mis sensaciones en este momento.

Hoy quiero hablaros de un regalo que me he encontrado esta mañana en mi bandeja de entrada, un e-mail del 7 de enero de este año. Andaba  yo rebuscando correos para borrar, en un afán hiperactivo de esos que me dan por limpiarlo todo, y más incluso en estas fechas de cambio de armarios, cuando de repente me encuentro un correo con datos adjuntos de hace unos meses, de una persona que me enseñó mucho, y de la que suelo borra poco. Veo que le respondí agradeciendo su entrega, pero por lo que veo, no sé si leí lo que me mandó porque no lo recuerdo. Pero lo que sí sé es que era un regalo que nos enviaba a u grupo de personas. Y pienso, “seguro que es interesante, voy a descargarlo”. Y que me encuentro, mi tesoro de hoy, El mundo amarillo de Albert Espinosa.  

libro amarillo

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Etiquetas, NO GRACIAS.

¿Qué manía es esta ahora de etiquetar a los niños y colgarles el cartelito de “este niño es….”?

¿Qué nos pasa a los profesionales de hoy día que si no le hacemos un diagnóstico a un niño parece que no hacemos nada, o que nuestro trabajo no es suficiente?

Oye mira, pues no, yo no estoy de acuerdo….a mi no me pillan en esta tendencia. Me niego en rotundo a catalogar a un niño de esto, o lo otro, o lo de más allá, porque simplemente tenga unos rasgos de personalidad, o porque tenga una época en la que está más activo, rebelde, callado o llorón. Me niego a encasillar a un niño, haciéndole creer que no puede ser de otra forma, y que por supuesto, no podrá cambiar. ME NIEGO. Va en contra de mis principios, pero sobretodo creo que nos perjudica como profesionales de la psicología, y nos estigmatiza. Perdonadme la crudeza de mis palabras, pero es que estoy indignada.

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